Es la primera vez que escribo en base a dos actores, pero desde que los conocí sentí que entre ellos había algo muy especial. Y no sé cuál sea la verdad, pero realmente eso no es lo importante.
Sólo espero que sean muy felices.
Sólo espero que sean muy felices.
Con muchísimo cariño para el Zorrito ZZJ y el Principito LHK
MIÉRCOLES 1 DE ABRIL
Recuerdo la primera vez que trabajamos juntos.
Nunca había visto un par de ojos tan grandes. Lo primero que pensé al verte es
que parecías un cachorro. Claro, nunca te lo dije porque me hubieras odiado por
siempre. Tienes un carácter muy fuerte para ser tan bajito. Y eso fue lo
primero que me gustó.
“Me
pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno
pueda encontrar la suya”
Pasó la primera semana y nos convertimos en
grandes amigos, aprovechábamos cada momento libre para charlar y conocernos. Me
gustaba hacerte reír porque marcaba el par de adorables hoyuelos en tus
mejillas, haciendo que tu carita luciera aún más hermosa.
Te sonrojaste la primera vez que dije que
parecías un ángel y no me hablaste por varios días. De esa manera supe que eras
extremadamente tímido.
“No era
más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora
es único en el mundo”
Una de las cosas que más te molesta de mí es
que hablo demasiado. Y si, tienes toda la razón del mundo. Como una vez
dijiste: las palabras salen tan rápido de mi boca que mi cerebro no alcanza a
procesarlas. Nos metimos en problemas…no, yo te metí en problemas varias veces
por hablar más de la cuenta. Créeme que trato de contenerme, pero… cuando se
trata de ti, las palabras salen como una catarata imposible de detener.
“Pero si
tú me domésticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Para mí, tú
serás único en el mundo. Para ti, yo seré único en el mundo…”
Como dije antes, eres demasiado tímido y me
costaba descubrir lo que te gustaba, pero eso también era lo divertido, seguir
las pequeñas pistas que ibas dejando. Así descubrí que tu libro favorito es “El
principito” y que te identificabas con el pequeño zorro.
Aunque, en mi interior, yo te veía como la
rosa, perfecta en todo sentido. Pero, claro, eres demasiado cálido, sensible y
nada egoísta.
Nunca podrías ser la rosa.
“Si vienes, por
ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso”
Tenemos nuestros códigos, nuestra manera de
entendernos sin necesidad de hablar. He aprendido a leer tus miradas. Cuando te
molestas, tus ojos brillan como si lanzaran rayos, se vuelven fríos como el
hielo. Realmente eres terrible cuando estás enojado. Pero no dura mucho tiempo.
Basta con que escuches una de mis tonterías para que la luz en tu mirada vuelva
a brillar. Respiras hondo y sonríes. Es una transformación tan maravillosa que
a veces te hago enojar a propósito.
Espero que nunca lo descubras.
“Eres responsable para
siempre de aquello que has domesticado”
Fue muy difícil cuando dejamos de trabajar
juntos. Por un momento pensamos que todo se había terminado. No nos vimos por
varios meses, aunque nunca cortamos la comunicación. Pero hablar algunas horas
por celular no era suficiente, ni siquiera me bastaban las videollamadas.
Ver tu sonrisa a través de la pequeña pantalla
de mi computadora sólo hacía que te extrañara más.
¿Podríamos resistir esta prueba? O lo que
vivimos ese verano había sido sólo una ilusión… hermosa pero pasajera.
“Uno se expone a llorar un poco, si se ha
dejado domesticar…”
Cuando llegaste
de sorpresa a mi departamento esa noche, quedé tan sorprendido que no pude
reaccionar. Sólo cuando sentí tus labios sobre los míos, me di cuenta que no
era un sueño. Tu cuerpo estaba helado, a pesar que vestías como un pequeño
esquimal. Me miraste, tus largas pestañas tenían restos de nieve, así como tu
flequillo.
¿Cómo se te
ocurrió venir en medio de semejante nevada???? Fue una suerte que no
enfermaras, te hice prometer que nunca jamás volverías a hacer semejante
locura.
Pero, ambos cometimos muchas
locuras más, sobretodo yo, como no podía ser de otra manera. Aún hoy, de vez en cuando
recibo tus llamadas en donde me suplicas, con tono molesto, que deje de ser
tan expresivo con lo que escribo en mis redes o digo en los medios.
Establecimos nuevos códigos,
buscando las maneras de seguir adelante y poder equilibrar nuestra vida
personal y la laboral. Y acá estamos, más seguros que nunca de nuestros
sentimientos.
La verdad… no sé quién domesticó
a quién. Pero, no importa. Lo único importante es lo que llevamos guardado en
el corazón. El sentimiento que nos hizo mejores amigos, confidentes y amantes.
Y que nos pertenece sólo a los dos.
Nuestro secreto.
“Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los
ojos”
PD: La hermosa imagen fue sacada de la página "Unión XiYao"
