Traduce esta página

01 abril, 2020

El principito y su zorro


Es la primera vez que escribo en base a dos actores, pero desde que los conocí sentí que entre ellos había algo muy especial. Y no sé cuál sea la verdad, pero realmente eso no es lo importante.
Sólo espero que sean muy felices. 
Con muchísimo cariño para el Zorrito ZZJ y el Principito LHK 


MIÉRCOLES 1 DE ABRIL

Recuerdo la primera vez que trabajamos juntos. Nunca había visto un par de ojos tan grandes. Lo primero que pensé al verte es que parecías un cachorro. Claro, nunca te lo dije porque me hubieras odiado por siempre. Tienes un carácter muy fuerte para ser tan bajito. Y eso fue lo primero que me gustó.

                             
Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya


Pasó la primera semana y nos convertimos en grandes amigos, aprovechábamos cada momento libre para charlar y conocernos. Me gustaba hacerte reír porque marcaba el par de adorables hoyuelos en tus mejillas, haciendo que tu carita luciera aún más hermosa.
Te sonrojaste la primera vez que dije que parecías un ángel y no me hablaste por varios días. De esa manera supe que eras extremadamente tímido.


No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo


Una de las cosas que más te molesta de mí es que hablo demasiado. Y si, tienes toda la razón del mundo. Como una vez dijiste: las palabras salen tan rápido de mi boca que mi cerebro no alcanza a procesarlas. Nos metimos en problemas…no, yo te metí en problemas varias veces por hablar más de la cuenta. Créeme que trato de contenerme, pero… cuando se trata de ti, las palabras salen como una catarata imposible de detener.


Pero si tú me domésticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Para mí, tú serás único en el mundo. Para ti, yo seré único en el mundo…”

                                                          
Como dije antes, eres demasiado tímido y me costaba descubrir lo que te gustaba, pero eso también era lo divertido, seguir las pequeñas pistas que ibas dejando. Así descubrí que tu libro favorito es “El principito” y que te identificabas con el pequeño zorro.
Aunque, en mi interior, yo te veía como la rosa, perfecta en todo sentido. Pero, claro, eres demasiado cálido, sensible y nada egoísta.
Nunca podrías ser la rosa.


“Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso”
                                    

Tenemos nuestros códigos, nuestra manera de entendernos sin necesidad de hablar. He aprendido a leer tus miradas. Cuando te molestas, tus ojos brillan como si lanzaran rayos, se vuelven fríos como el hielo. Realmente eres terrible cuando estás enojado. Pero no dura mucho tiempo. Basta con que escuches una de mis tonterías para que la luz en tu mirada vuelva a brillar. Respiras hondo y sonríes. Es una transformación tan maravillosa que a veces te hago enojar a propósito.
Espero que nunca lo descubras.


“Eres responsable para siempre de aquello que has domesticado”


Fue muy difícil cuando dejamos de trabajar juntos. Por un momento pensamos que todo se había terminado. No nos vimos por varios meses, aunque nunca cortamos la comunicación. Pero hablar algunas horas por celular no era suficiente, ni siquiera me bastaban las videollamadas.
Ver tu sonrisa a través de la pequeña pantalla de mi computadora sólo hacía que te extrañara más.
¿Podríamos resistir esta prueba? O lo que vivimos ese verano había sido sólo una ilusión… hermosa pero pasajera. 


Uno se expone a llorar un poco, si se ha dejado domesticar…


Cuando llegaste de sorpresa a mi departamento esa noche, quedé tan sorprendido que no pude reaccionar. Sólo cuando sentí tus labios sobre los míos, me di cuenta que no era un sueño. Tu cuerpo estaba helado, a pesar que vestías como un pequeño esquimal. Me miraste, tus largas pestañas tenían restos de nieve, así como tu flequillo.
¿Cómo se te ocurrió venir en medio de semejante nevada???? Fue una suerte que no enfermaras, te hice prometer que nunca jamás volverías a hacer semejante locura.

Pero, ambos cometimos muchas locuras más, sobretodo yo, como no podía ser de otra manera. Aún hoy, de vez en cuando recibo tus llamadas en donde me suplicas, con tono molesto, que deje de ser tan expresivo con lo que escribo en mis redes o digo en los medios.

Establecimos nuevos códigos, buscando las maneras de seguir adelante y poder equilibrar nuestra vida personal y la laboral. Y acá estamos, más seguros que nunca de nuestros sentimientos.

La verdad… no sé quién domesticó a quién. Pero, no importa. Lo único importante es lo que llevamos guardado en el corazón. El sentimiento que nos hizo mejores amigos, confidentes y amantes. Y que nos pertenece sólo a los dos.

Nuestro secreto.


“Solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”



PD: La hermosa imagen fue sacada de la página "Unión XiYao"