Traduce esta página

25 marzo, 2020

Cómo entender a una persona introvertida y no morir en el intento




Hace un tiempo que venía con ganas de escribir algo como esto, principalmente porque mucha gente no conoce la realidad de los introvertidos y los tildan de insociales, creídos, arrogantes y malhumorados,  y se forman una opinión que no tiene nada que ver.
Entonces, después de leer mucho sobre el tema, acá va. Mi propia guía de “Cómo entender a una persona introvertida y no morir en el intento”.
Y si, por si no lo captaron, soy una persona introvertida, sé que algunas personas entenderán muchas cosas después de leer esto jaja

1-Primero vamos a definir que es un introvertido.
NO es una enfermedad ni un trastorno psicológico de personalidad ni esas huevadas. Y para explicarlo, voy a usar la definición de don Carl Jung, que me cae muchísimo mejor que el huevón de Freud:
“La introversión es un tipo de orientación psicológica dónde el movimiento de la energía es hacia la persona”

Es una orientación, se nace con ella y no se puede cambiar, aunque muchos lo intentan. El ambiente que rodea a un introvertido influye mucho también, como muchas cosas. Y por eso hay muchos tipos de introvertidos, lo vamos a ver un poco más adelante, no se me apuren. Pero un introvertido es y será un introvertido siempre.
Bien, lo importante es que no es un trastorno ni nada negativo, ¿de acuerdo? Y al que piense lo contrario que se vaya a la versh.

2-Ya que don Jung mencionó lo de la energía, vamos a explicarlo a qué se refiere.
El se dio cuenta que las personas se dividen en dos grandes grupos, de acuerdo a como interactuaban unas con otras. Estaban aquellas que necesitaban estar rodeadas de mucha gente todo el tiempo, por lo que supuso que esas personas obtenían energía al hacerlo. O sea, necesitan estar interactuando para poder obtener energía. A esas personas las llamó “extrovertidas” Y después estaban aquellas que, si bien interactuaban, lo hacían por poco tiempo y después necesitaban recluirse, por lo que supuso que esas personas fabricaban ellas mismas su propia energía para interactuar, por lo que sólo podían soportar estímulos por un tiempo, hasta agotar su energía. Estos son los “introvertidos”.
En resumen:
-Los extrovertidos absorben energía, por eso buscan estímulos todo el tiempo.
-Los introvertidos fabrican energía y la usan para interactuar, por eso no le gustan los estímulos excesivos.
Entonces, ¿los extrovertidos serían una especie de chupa-energía? Y si… pero no se me enojen los extrovertidos, agárrense con don Jung.

3-Los introvertidos están metidos dentro de una esfera en donde sólo entra él.
Este concepto lo saqué de la dra. Carmella… bueno, ella lo definió como una bola de hámster, pero eso no me pareció muy cómodo jaja. Es solamente una forma de protección hacia los estímulos del ambiente, lo que hace que las personas introvertidas generalmente suelan ser poco demostrativas y a su vez, huyan del contacto si éste es repentino.
¡Entrás en mi burbuja y te mato!
Algo así… jaja
 
4-Las personas introvertidas tienen su propia cueva y detestan que entren en ella sin permiso.
Ya habíamos visto que un introvertido usa su propia energía para interactuar, por lo tanto esa energía se va agotando a lo largo del día, especialmente si el introvertido se mueve en un ambiente muy estimulado (muchas personas hablando, ruidos, música, etc.). Entonces, ese introvertido va a necesitar un lugar donde recargar su energía. Un lugar donde permanecer SOLO el tiempo que sea necesario para recargar esa energía que perdió en el día. Puede ser minutos, horas… lo que sea. Pero, es importante esto. NECESITA ESTAR SOLO.
Generalmente el introvertido llega a su casa y se encierra. ¡No confundir con depresión por todos los cielos! Ni siquiera es necesario que sea en silencio. Puede ser que el introvertido llegue, se encierre y ponga a todo volumen el rock metal más pawa que exista. Lo que sea, lo importante es lo siguiente: POR NINGÚN MOTIVO ENTRES EN LA CUEVA DE UN INTROVERTIDO SIN QUE ÉL TE LO PERMITA, PORQUE LO ENOJARÁS DE INMEDIATO. Recuerda, él está cansado y lo único que quiere es un poco de tiempo en soledad para recargarse. No tiene ganas de hablar ni de comentarte las novedades del día. Y, si aún así insistes en acercarte, si tienes suerte de que no te salte a la yugular, te ignorará olímpicamente o fingirá estar escuchándote, pero en su cabeza sólo estará repitiendo una y otra vez: “lo único que quiero es que te vayas”
¿Cuál es la solución? Deja que se encierre el tiempo que necesite, no lo molestes. Verás que después él mismo saldrá y se acercará a ti como la ovejita más dulce del mundo.
Recuerda, el introvertido no quiere alejarte, sólo necesita un poco de tiempo a solas para poder estar contigo después.

5-Los introvertidos disfrutan estar solos.
Una gran verdad. Ellos son felices en su cueva, porque pueden pensar, crear y moverse sin necesitar de interactuar (o sea, perder energía), con otros. Hay introvertidos que necesitan pocos momentos en la cueva, otros estarían todo el día si pudieran. Y son muy felices así. Y no se aburren, al contrario, en esos momentos es cuando se expresan en su máximo nivel, ya sea dibujando, pintando, componiendo, escribiendo, lo que sea.

6-Los introvertidos no necesariamente son tímidos.
Muchos piensan que las personas introvertidas se retraen porque son tímidas. Y nada que ver. Introversión y timidez son cosas totalmente diferentes.
Como habíamos dicho antes, el introvertido es feliz en su espacio/cueva, mientras que el tímido no. El tímido quiere interactuar, pero trata y no puede. Y sufre. Esa es la gran diferencia.
Si bien hay introvertidos tímidos, también hay introvertidos que son muy sociales. Y ahí vamos al siguiente punto.

7-Muchos introvertidos tienen dos facetas: la pública o social y la privada o íntima.
Una introvertido puede ser conocido como muy sociable, simpático, hablador, buen orador ante el público. Sonríe todo el tiempo y habla con todos… hasta cierto punto.
Esa es su cara “pública” Porque disfruta siendo así hasta que siente que se está agotando y necesita recargar su energía. Entonces, se marcha.
Por eso, generalmente cuando conoces a un introvertido en su cueva (si tienes la oportunidad de que te deje), vas a ver que es una persona tranquila, que casi no habla, no participa en actividades y prefiere escuchar. ¿Por qué dos caras tan diferentes?
Porque en su cueva, el introvertido elige como interactuar, en cambio en público, él sabe que deberá responder a los estímulos, especialmente cuando hay mucha gente alrededor. Y lo disfruta, ¿ojo, eh? Se divierte mucho con esa fase pública, pero con un límite.
Cuando conozcas a un introvertido sociable, no pienses que es así todo el tiempo. Cuando se cansa, se cansa, y no le va a importar salirse de una reunión para irse a dormir.

8-Los introvertidos tienen pocos amigos.
Una grandísima verdad. Tienen pocos, muy pocos amigos. Poquísimos. ¿Por qué? Porque saben que tener amigos es interactuar con ellos. E interactuar es usar energía. Así que eligen con quien quieren hacerlo.
El introvertido sociable puede tener mil conocidos, pero tendrá muy pocos a los que él llamará amigos. Y su concepto de amigo es muy diferente al concepto de los demás.
Y aún así, a sus amigos los ve muy poco. No necesita juntarse con ellos todo el tiempo, sólo le importa saber qué están bien. Si tienen problemas, hará lo posible por ayudarlos, y ahí va el siguiente punto, muy importante.

9-Los introvertidos van a prestarte atención sólo si lo consideran importante.
¿Qué quiere decir? Que si le comenzás a hablar sobre cosas que él no considera importante, dejará de escucharte. Te escuchará un momento y después te interrumpirá en forma cortante (si tiene la suficiente confianza contigo), o simplemente fingirá que te está escuchando. Por eso se alejan de las personas que se quejan todo el tiempo o sólo saben hablar de cosas banales. Los introvertidos son muy concisos en sus opiniones, no les gusta dar rodeos a cosas que tienen una solución simple.
No son grandes conversadores, al contrario, no vas a poder sacarles más que una frase o dos. Pero, si les gusta el tema de conversación, hablarán horas y horas. No interrumpas a un introvertido cuando está hablando. Primero, porque es de mala educación (lo es en todos los casos) y segundo, porque si lo interrumpes una vez, nunca más volverá a decirte su opinión y dejará que te las arregles solo.
Generalmente, cuando un introvertido habla, no suele mirar a los ojos, mira al suelo, al techo, al costado… pero cuando escucha, escucha. Un introvertido es el mejor oyente que podrás tener. Te escuchará con toda atención (si lo considera importante) mirándote profundamente a los ojos. Así como también te mirará fijo cuando te conozca por primera vez, porque así estudiará si vale la pena incluirte en su estrecho círculo, o sólo serás uno más.

10-Estudian todo el tiempo si vale la pena interactuar o no, aún si se trata de amigos.
Y acá viene algo que es muy personal y los que me conocen lo saben (y lo sufren) seguido. A un introvertido no le gusta hablar por teléfono. Es más, lo detestan. Lo sufren.
Si, así como lo leen. Así que si tienen un introvertido amigo, envíen un mensaje, a menos que sea algo MUY importante que sólo lo puedan decir hablando.

11-No obligues a un introvertido a ser sociable si no lo quiere ser.
Ir a fiestas, salir al cine, estar con gente alrededor, puede ser muy frustrante para una persona introvertida, sobre todo si está agotada. Tal vez te acompañará, pero lo hará de mala gana, de mal humor y no hablará o lo hará de mala manera. Y te odiará. Mucho.
Así que, si ves que no está de ánimos, quédense en casa mirando películas y comiendo algo rico.

12-Todo muy lindo con el tema de la energía, pero… ¿algo más científico por favor?
Hablar de ganar o perder energía en la interacción puede sonar muy bien, pero no muy serio en el sentido puramente médico. Entonces, para ser un poquito más técnicos, debemos mencionar a la Dopamina. Es una catecolamina, una sustancia producida por el cerebro ante situaciones de alerta o de estrés, o sea, para responder a los estímulos del mundo exterior. También se la ha llamado “la hormona del placer” porque cuando el cerebro la produce en grandes cantidades, te sientes bien. Hay sustancias que estimulan su producción, como el café o el chocolate (¿quién no se siente feliz comiendo un chocolate o tomando una buena taza de café?), también actividades como el ejercicio o el sexo. En fin, lo importante es que esta sustancia te hace sentir bien y te mantiene alerta. Se ha visto mediante estudios, que las personas introvertidas tienen bajos niveles de producción de dopamina y, cuando tienen que reaccionar frente a estímulos (gente, ruidos, etc) durante mucho tiempo, los niveles de dopamina suben y eso los agota. Todo lo contario sucede con los extrovertidos. Ellos tienen altos niveles de dopamina y necesitan más todo el tiempo, por eso buscan estímulos para producirla.
Como ven, ya sea hablemos de “energía” o “dopamina”, es exactamente lo mismo.



Para resumir, ¿es difícil convivir con un introvertido? Hmmm, depende. Si le das el espacio que necesita, será un aliado que estará contigo en las buenas y en las malas. Si lo fuerzas a ser lo que no quiere ser, se convertirá en tu peor enemigo o simplemente te borrará de su existencia. No es nada complicado entender a un introvertido, sólo déjalo ser.

Y para terminar, dejo unas frases de un chico llamado Jalex, que tiene un blog genial:

“Primero: “soy un introvertido. Eres una persona maravillosa y me caes bien. Pero por ahora por favor, shhhh.

Segundo: cuando veas a un introvertido perdido en sus pensamientos, no le preguntes “¿qué te pasa?” o “¿te sientes bien?“.

Tercero: no digas nada más, shhhh”.