Traduce esta página

24 marzo, 2020

Corazones

Lo escribí en el 2011, pero me gusta tanto que no podía faltar en este nuevo nidito





Corazón enamorado

Pareces flotar en nubes de algodón. Ríes sin motivo, tus ojos brillan.
Eres joven, aunque seas viejo, porque el amor te quitó años sin que te dieras cuenta.
Lates al son de otro corazón, vives al son de otro corazón.
Has cambiado, Él te ha cambiado.
Disfrutas, esperas…
Sufres…
Porque el amor también te ha mostrado la otra parte de ti mismo, la parte más difícil de controlar.
¿Cuántas veces te has dejado ganar por esos diablitos llamados celos? Ya has perdido la cuenta.
Pobre corazón… prepárate. Cuanto más ames, más dudas tendrás.
Más miedos.
Pero, solo bastará una palabra, el sonido de su voz, un beso, y todo estará bien nuevamente.
Aprende a confiar, corazón
Y sigue enamorado por siempre…


Corazón ilusionado

Ah… tienes tantas emociones juntas al mismo tiempo, que ya no sabes como actuar. A tu alrededor, todos te dicen que estás distraído, te preguntan si te pasa algo malo.
Que dejes de soñar.
Si supieran…
Si supieran que vives esperando la llave que abra la puerta del paraíso.
Las sonrisas ya no te bastan, necesitas ese beso.
Y ya no sabes como hacer para que se de cuenta que te mueres por estar a su lado.
Pobrecito corazón, tan estrujado de angustia, tan lleno de esperanzas.
Suspirando por ese momento de ensueño, que a veces parece tan cercano… para luego esfumarse en un instante.
Te pasas las noches llorando, y los días construyendo tus castillitos de arena.
Oye, corazón… ¿Y si tú das el primer paso?
“¿Y si fallo?”- me preguntas.
¿Y si ganas?- te contesto.


Corazón amante

Han pasado los años y sigues tan enamorado como el primer día. Eres fuerte a su lado, construyeron su propio castillo, granito a granito.
Superaron las dificultades, gigantes al principio.
Tenían todo en contra.
Pero, no les importó. Pusieron los prejuicios al hombro y remaron contra la corriente.
Y les demostraron a todos que el amor vence todas las dificultades.
Solo ustedes, corazones valientes, saben lo que tuvieron que pasar.
Ahora, laten al mismo ritmo, respiran el mismo aire. Son dos en uno.
De vez en cuando surgen problemas… ¿quién no los tiene?
Pero se conocen tanto, que no tarda en llegar la reconciliación, que es tan dulce que a veces vale la pena pelearse para llegar a ella.
Corazones que tienen toda una vida por delante.
Saben que aún quedan problemas. Muchos. Pero, están dispuestos a seguir luchando, pase lo que pase.
Porque el hilo rojo que los ha unido, no se desatará jamás.


Corazón lastimado

Comenzaste como un cuento de hadas, en donde todo era mágico y perfecto.
Lo diste todo, sin dudar, confiando en aquel que te prometió mil estrellas.
Y un día, te dejó lastimándote de la peor manera, dejándote sin fuerzas, sin ganas.
Corazoncito que se quedó sin lágrimas de tanto llorar. Ahora tienes tanto miedo…
Te preguntas si vale la pena arriesgarse tanto…
Estás enojado, herido, humillado.
No te preocupes, corazón. Se fuerte.
Aunque duela mucho, no te des por vencido.
Levanta la cabeza, sube los ojos al cielo. Vales demasiado para bajar los brazos.
Tu sonrisa será el sol de otro corazón, Él te está buscando en este momento.
¿Cómo podrá encontrarte si te escondes?
¡Seca tus lágrimas y ponte de pie! No mereces sufrir por quien te hizo tanto daño.
Llegará tu momento.
Te lo prometo.
“¿Cómo?”
De la manera que menos lo imaginas.
“¿Cuándo?”
Cuando menos lo esperes.
“¿Dónde?”
Donde Él encuentre tu sonrisa iluminándole el camino.


Corazón amargado

Fuiste lastimado y les diste la espalda a todos. Preferiste ocultarte en tu tristeza y en tu dolor.
Y ahora… ha pasado tanto, tanto tiempo… que ya no sabes como latir.
Y te enferma ver felices a otros. Detestas su felicidad, porque sabes que no puedes tenerla.
Si tan solo te dieras cuenta que aún es posible…
Pero, estás tan encerrado en tu escudo, que no escuchas a nadie, no ves a nadie.
No sientes a nadie.
Tú y tu sombra, única compañera en tu soledad que sigue lastimándote.
Y sigues sangrando en silencio, llorando en silencio.
Pidiendo a gritos mudos que alguien venga a rescatarte.
Pero nadie te escucha…
Y así sigue solo… escondido… latiendo cada vez más despacio.
Esperando…