Traduce esta página

01 febrero, 2021

Fallas

 

¿Elegir una falla y contarla? ¿Bromean, una sola? 

Entonces, antes de que decidas si quieres conocerme, te diré algunas cosas. Y después elige si quieres seguir adelante o no.

 1) No hablo mucho. Puedo, y me gusta, permanecer en silencio la mayor parte del día. Esto podría no contar como falla, pero hay algo un “pequeño” detalle. Cuando digo que no hablo, es muy literal. Me cuesta muchísimo contar cuando estoy mal, o pedir ayuda. Los problemas pueden estar tapándome completamente y no lo vas a saber.  No es a propósito, en serio. Supongo que será una especie de “autodefensa”. Si el mundo no sabe que estás herido, no pueden lastimarte. Pero, tampoco cuento las cosas buenas que me pasan.

Soy algo así como un cactus.

De plástico.

2) Soy terrible con los números. Soy incapaz de hacer una simple cuenta. No tengo idea de cuánto es un metro, un centímetro o 10 kilómetros. No sé calcular los vueltos.

Es un misterio lo que pasa con mi sueldo, simplemente llega mitad de mes y no sé dónde se fue toda la plata.

3) Olvido todo. No soy capaz de retener la mayoría de la información en mi cabeza. Me pueden decir algo y me voy a concentrar con todas mis fuerzas para recordarlo, pero a los 5 minutos lo habré olvidado completamente.

Aunque, viendo el lado positivo, soy un excelente confidente y vas a estar seguro que lo que me cuentes nunca saldrá de mi boca.

Porque lo voy a olvidar.

4) Me encanta organizar cosas, pero las termino haciendo a último momento. No importa si comencé a planearlo el año pasado, lo haré el día anterior a último momento.

Es una falla terrible, pero lo peor es que las cosas generalmente me salen bien, así que eso no ayuda a mi procrastinación crónica.

5) Cuando me encariño con alguien, soy la persona más pegajosa, posesiva y empalagosa del mundo. Voy a estar encima de ti hasta el punto de hartarte. Imagina al azúcar cuando se calienta  transformándose en caramelo, luego se pega al fondo de la olla y lo único que puedes hacer es tirarla a la basura.

Bueno, ¡Hola! Así seré si te conviertes en mi persona favorita.

6) Si estoy aburrida o no me interesa lo que estás diciendo, desconecto y me voy a mi propio mundo, a cientos de años luz. Podré estar mirándote, inclusive inclinaré la cabeza o te diré algunos monosílabos de vez en cuando. Pero, lo siento, estoy ignorándote completamente.

7) Gracias a mi imaginación que corre a toda velocidad, una simple y pequeña situación puede hacer que construya una película, sus tres continuaciones y hasta su adaptación al teatro. Tengo la capacidad, y desgracia, de ilusionarme y construir castillos en el aire de la nada o caer en la peor de las lamentaciones y sufrimientos,  angustiándome por mi mala suerte. Hasta que caigo en cuenta que no ha pasado nada y todo fue una jugada de mi activa cabeza.

 

¿Aún estás ahí? ¿No has salido huyendo después de saber todo esto?

Déjame decirte que eres valiente.

Y que vas a tener que hacer uso de toda tu paciencia si quieres estar conmigo. Te diría que vale la pena el esfuerzo, pero no quiero ilusionarte.

No soy nada fácil.

Eso si, tengo algunas cosas buenas. Vas a tener a tu lado a una persona absolutamente fiel, que va a apoyarte con todas sus fuerzas. A alguien muy optimista, a veces demasiado.

Me gusta cocinar (no siempre sale bien, pero le pongo todas las ganas). 

Y vas a tomar uno de los mates amargos más ricos del mundo.